Un escándalo se desató en un templo umbanda que funciona en Quilmes. Una denuncia vecinal derivó en que más de 40 animales sean rescatados, previo a ser sacrificados. El lugar allanado, a metros del Sanatorio Trinidad, tenía a los animales en condiciones extremas: hacinados y sin alimentación.
Fuentes policiales confirmaron que tras denuncias de los vecinos y de una mujer que aportó fotos clave, rescatistas realizaron un salvataje de los animales, en una casa donde funciona un templo umbanda que solía frecuentar Morena Rial antes de ser detenida, en Bernardo de Irigoyen al 1100, en Quilmes Oeste.
La denuncia vecinal había sido realizada en la comisaría tercera e intervino la Fiscalía N°4 que dio indicaciones a la subsecretaria de Zoonosis municipal para tomar intervención.
El operativo estuvo a cargo de Pamela Dreher, subsecretaria de Zoonosis del Municipio, y Fernando Pieroni, famoso proteccionista. Además, participaron representantes de la Fundación Planeta Vivo, encargados del traslado y tránsito.
“Los animales esperaban una muerte lenta y dolorosa como parte de una ceremonia religiosa. El rescate se realizó en plena ceremonia, donde había más de 50 personas presentes, entre ellas muchos niños que iban a ver la matanza”, informó Pieroni en las redes, donde compartió un duro video.
Según detallaron los proteccionistas, en el lugar hallaron gallinas, cerdos, cabras y ovejas, que convivían en espacios muy reducidos y sin ningún tipo de cuidados. En el lugar, además, se encontraron varios animales muertos y otros visiblemente desnutridos, que iban a ser sacrificados.
Según explicaron fuentes de la subsecretaría, los responsables del templo justificaron la presencia de los animales amparándose en la libertad de culto. “Los del templo hablan de la religión, pero les dijimos que la Ley de Protección Animal está por encima de cualquier religión, así que procedimos secuestrar a más de 40 animales”, explicó Pamela Dreher en declaraciones a Radio FMQ.
Aunque aclaró que luego del rescate, «la gente que estaba en el lugar colaboró y entendieron que eso no se puede hacer más».
A los responsables del templo se les informó que está prohibido faenar animales en casas particulares y tampoco puede haber ganado en zonas urbanas. Estas infracciones no son sólo administrativas, sino que pueden derivar a un posible delito penal.